La siesta del martes quedará impresa en la memoria de la familia Galíndez. Ese día dos hombres armados con pistolas automáticas entraron a su casa, los encerraron en una habitación, los golpearon y los amenazaron argumentando que eran policías buscando drogas.
Bruno Galíndez recuerda que eran alrededor de las 15.30 y él estaba en la puerta de su casa cortando cerámicos con una amoladora cuando comenzó la pesadilla. Cerca suyo, en un patio interno que separa los monoblocks del barrio, estaba José Luis Russo (30) uno de sus vecinos que -al parecer- estaba arreglando una moto. “Uno de estos hombres me encañonó y a los empujones nos metió a Russo y a mí en mi casa. Luego me obligaron a tirarme al suelo. El otro comenzó a revisar la casa y encerró a mi papá y a mis hermanos en una sola habitación. Ahí comenzaron a decirnos que eran de la Policía”, explicó.
En ese mismo momento un tercer agresor pateaba la puerta de la casa de Luis Patricio Bovy (31) que vivía al lado de la familia Galíndez. Según el relato de los vecinos, en esa casa hubo una pelea que terminó en patio de los monoblocks. “Parece que Bovy logró sacarlo de su casa. Ahí fue cuando uno de los hombres que estaba en mi casa llamó a su compañero y le dijo: ‘vení que acá afuera se están haciendo los vivos’. Cuando salieron de mi casa Russo los siguió y aunque no sé cómo hice, corrí hacia la puerta y la cerré”, concluyó. Por otra parte, Rodolfo Galíndez, padre del joven entrevistado, dijo que uno de los agresores tenía unos 25 años y que el otro era mayor. “Uno de estos hombres parecía de unos 45 años y al parecer era muy experimentado. Todo el tiempo gritaba que eran policías”, agregó.
A su vez, en el patio de la Manzana I hacia donde da la puerta de los Galíndez, se desataba una pelea que terminó en tragedia. El comisario Luis Medina, a cargo de la Unidad Regional Capital (URC) informó que cuando Russo y Bovy se enfrentaron con los agresores uno de los atacantes le disparó tres veces a Bovy. “Las balas le dieron en el pecho y murió cuando era trasladado al hospital Padilla”, afirmó. En el mismo enfrentamiento Russo recibió un disparó en la cadera y otro en una de sus piernas. Según los vecinos, ese impacto le quebró un hueso. “Russo está internado y su situación es delicada. Y según las primeras averiguaciones, los que resultaron heridos y los agresores estarían involucrados en la venta de drogas y tendrían antecedentes penales”, concluyó el comisario. Los Galíndez, involuntariamente, quedaron en medio de enfrentamiento del que eran ajenos.